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Ha sido mucho tiempo pero poco tiempo. La metáfora de una temporalidad que es eterna pero un instante a la vez, está gastada, y sin embargo es el fiel reflejo de mi experiencia con la pandemia. Los días se acumularon unos encima de otros. Al principio intentando trabajar y criar al mismo tiempo. Luego, el despelote. Luego, intentos de orden. Luego, el despelote. Y así sucesivamente. …


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A veces lo que se busca en la escritura que comenta el cine es el hallazgo en la producción reciente de los elementos que les conferirían a ciertas películas (o a ciertos “gestos fílmicos”) un carácter de novedad. Pero como si fuera algo no resuelto, estas conversaciones tienden a entrar en una dialéctica que hace voltear el cuestionamiento de las obras a un cuestionamiento sobre la escritura misma, una retracción a los modos y categorías de evaluación.

Habría que partir esclareciendo el espacio de escritura. De entrada constatar que el campo del cine (en Chile), en una primera impresión, es un campo extremadamente estrecho. Basta que un actor ingrese a este campo para encontrarse con los nodos más densos de esta red en poco tiempo. Por tanto, la discusión y los consensos aparecen en él sobre un espacio que es una explanada con recovecos, donde se plantea una lucha por recursos escasos, ya sea por el financiamiento, ya sea por el reconocimiento (que podrá capitalizarse para asegurar ese financiamiento). …


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Viniendo de una formación poco rigurosa, poco cinéfila, cuando vi por primera vez Scarface (1932, Howard Hawks) me enteré recién de eso que habían sido las películas pre-code: aquellas que se hicieron en Hollywood antes de que el código Hays comenzara a recortar lo que se podía ver y lo que no. Algo de ese momento previo, de la ambigüedad que profiere la relación a una censura aún no muy potente, llamó mi atención ingenua, inocente aun a la historia y contexto del filme.

Al principio me encontré fascinado con el cartel de advertencia que, al inicio de la cinta, y como una especie de imprecación al público, pregunta ¿Qué va a hacer el gobierno respecto a esto? Suerte de interpelación frente a la vergüenza de la nación (the shame of a nation, como dice el subtítulo), se trata en realidad de qué van a hacer ustedes, espectadores, con este terror del hampa. El film de entrada se ofrecía como una denuncia, como una representación de la inmoralidad para precisamente poder condenarla. Suena lógico: hay que mostrar, hay que poner al frente para poder enjuiciar críticamente el objeto. Pero ahí se puede situar precisamente el funcionamiento de la censura: como un parche antes de que la película fuera a ser considerada inmoral, esta advertencia está ahí para ponerse del lado de la justicia, para acusar la inmoralidad de los héroes (“condenamos enérgicamente esto, pero es la verdad y así sucedió y hay que mostrarlo”). …

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C.

Notas fragmentarias y rápidas, para esquivar la neurosis y derrotar el olvido. Sobre cine, psicoanálisis e investigación, probablemente.